Alertan que aval a trigo transgénico es «un riesgo económico extraordinario»

Dieciséis entidades de la cadena del trigo alertaron sobre «el riesgo económico extraordinario» que conlleva la reciente aprobación por parte del Gobierno para la variedad HB4, una vez que lo apruebe Brasil.

En un comunicado, las entidades, remarcaron que apoyan a «la ciencia nacional, la innovación tecnológica y los servicios que se siguen realizando, con vocación de aportar al desarrollo económico y social, y protegiendo el ambiente»

«No tenemos dudas de que el trigo HB4 no tiene riesgos ambientales ni de salud pública, y que el Senasa y la Conabia han realizado sendos estudios técnicos que así lo confirman«, señalaron pero remarcaron que «llama la atención que el Gobierno decida de forma unilateral, sin consultar a los representantes de la cadena del trigo, la aprobación comercial»

Sostuvieron que es, como «deber económico y social», deben defender a la cadena del trigo frente a riesgos comerciales que puedan ocasionarse.

En ese sentido, reseñaron que el mercado mundial del trigo alcanza las 175 millones de toneladas anuales y el de harinas  a los 18 millones y los dos en su totalidad son no transgénico, condición que lo diferencia de los mercados de maíz, soja y algodón.

En varios países del mundo se intentó hace años, lanzar eventos en trigo que no pudieron prosperar debido a la reacción negativa de los mercados compradores, resaltaron.

«Por eso es que esta aprobación reviste condiciones especiales y altamente riesgosas», dado que el Gobierno puso como «una única condición la aprobación previa de Brasil», cuando desde hace años las exportaciones locales de trigo se han diversificado.

Se pasó de exportar a 23 mercados en 2015 a 54 países en 2019 y se espera que se sigan ampliando los mercados, indicaron las entidades.

«Esta diversificación de los mercados es estratégica porque reduce la dependencia al concepto de mono-mercado y permite que la Argentina mantenga precios competitivos para sus productores, así como mejore el ingreso de divisas en los meses críticos donde el trigo es la única fuente de ingreso para el país».

En ese marco, enfatizaron que «esa diversidad requiere que la Argentina deba monitorear y aguardar la aprobación de eventos biotecnológicos en más de un destino relevante para las exportaciones de trigo, únicamente en aquellos países que tienen marco regulatorio en la materia.

En 2015, el 86% de nuestras exportaciones de trigo se dirigían a Brasil, con lo cual parecía razonable mantener una política espejo con ese país a la hora de aprobar eventos en este producto.  Pero hoy, Brasil representa cerca del 45% del total de ventas de trigo al mundo.

Por otra parte, las entidades alertaron que el mercado argentino no tiene experiencia en consumir trigo transgénico, y ya existen pedidos de parte de empresas alimenticias nacionales e internacionales que operan en el país, de comprar únicamente harina o trigo no transgénico.

«El uso comercial nacional del HB4 impactará en los precios y abastecimiento de trigo en el país. El daño que se produciría al mercado de trigo argentino sería irreparable e irreversible, toda vez que la contaminación se propagará y la segmentación resulta inviable.  Se pondría en riesgo los esfuerzos conjuntos (público/privado) realizados para consolidar nuevos mercados y expandir fuertemente las exportaciones», consideraron.

Para las entidades firmantes, además, «no solo se ponen en riesgo las exportaciones de trigo y harina, sino también de pellets, almidón, gluten, panificados, fideos y todos los productos del segundo procesamiento donde existen miles de pymes que actúan en esta cadena.

Concluyeron que se está delante de varios desafíos para los que «el Ministerio de Agricultura debe asumir las responsabilidades de las consecuencias directas que pueden generar costos económicos y comerciales para todos los productores de trigo, así como para todos los eslabones de comercialización y transformación interna y de exportación».

Firmaron la declaración las Bolsas de Cereales de Buenos Aires, Bahía Blanca; Córdoba; Chaco, Entre Ríos, Santa Fe, La Bolsa de Comercio de Rosario; la Cámara de Industriales Molineros; el Centro de Exportadores de Cereales; el Centro de Corredores; Confederaciones Rurales; Coninagro; la Federación Argentina de la Industria Molinera; Federación Agraria; la Federación de Centros y actividades gremiales de los acopiadores de Cereales y la Sociedad Rural.

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