Se necesita mejorar la competitividad exportadora

Por Daniela Urcía. Presidente de FIFRA

La faena es alta en los primeros meses del año y se proyecta que llegue a los 14 millones de animales en todo 2020. Eso significaría una mayor producción de carne vacuna en un contexto mundial de precios bajos y con una demanda interna castigada por la crisis económica.

Por eso consideramos más que conveniente la quita de derechos de exportación, también para la carne de cerdos. Eso mejoraría la competitividad de ambas cadenas que vienen perdiendo ingresos lo que afecta la renta de las empresas y atentan contra el sostén del empleo.

En el marco de la emergencia sanitaria, la actividad frigorífica sigue trabajando y sus números dan que hablar, generando contrastes, alegrías y preocupaciones.

En mayo hubo un crecimiento de la faena diaria. El mes pasado se faenaron 1.167.991 animales en 20 días lo que significó un promedio diario 58.400 cabezas, eso significa 1,5% más que la mejor faena registrada en marzo y mejorando levemente el peso que promedió 225 kilos lo que permite presumir que hubo una participación de animales más pesados en la faena, se desprende de la información aportada por la Dirección de Control Comercial Agropecuario y del análisis de los datos econométricos de IPCVA.

La exportación de carnes ha mejorado en cantidad cuando se mide el acumulado en el primer cuatrimestre del año versus igual período del 2019, pero sus precios han disminuido dramáticamente.

La publicación semanal Faxcarne informa un promedio de precios de u$s 5141 por tonelada para el año anterior y de u$S 4949 para este, esa tendencia bajista se acentuó en mayo.

La caída fue de 4% pero es mayor la reducción del poder de compra de las fábricas debido al incremento en los derechos de exportación que pasaron de $3 por dólar a 9%, además hay que contemplar el efecto inflación con una suba acumulada que se acerca al 50%.

En síntesis, crecieron las exportaciones pero se redujo el poder de compra que generaron esas ventas y, a su vez, la participación de la exportación en la faena se redujo a 23% cuando en el último cuatrimestre del año pasado fue 30%.

Como lo venimos diciendo, es el consumo interno el que está absorbiendo los altos volúmenes de faena y producción lo que se traduce en precios muy competitivos de la carne e incluso verificándose caídas en los valores de venta al público.

Traemos a colación el dato del informe de Agroideas del mes anterior que mostraba que en 2009 el consumo aparente significó 2,7 millones de toneladas res con hueso. Para este año, proyectando una faena de 14 millones de animales se volcarían entre 2,6 y 2,9 millones de toneladas al mercado local lo que dependerá de cuánto se exporte.

Tal como lo adelantamos en abril, la cantidad de animales faenados ayuda a mitigar los efectos de la crisis económica que tanto afecta a la sociedad pero a costa de un menor ingreso y de una caída en la rentabilidad de una cadena que cruje, esto habrá que tenerlo muy en cuenta en el futuro cercano.

En el caso de la faena y comercialización de cerdos se ha visto una caída significativa. La baja fue de 3% respecto de marzo y 6% con relación a febrero agudizándose la baja durante el mes pasado.

Esta situación de precariedad nos lleva a señalar que la exportación de carnes se convierte en un instrumento necesario para sostener los actuales niveles de producción y de empleo. Consideramos que sería oportuno quitar los derechos de exportación a ambas especias (vacuna y porcina), eso mejoraría en 9% y 5% la competitividad de esas cadenas de valor y ayudarían a compensar la caída de los precios internacionales.

Por otro lado, y a los efectos de proyectar la producción de carne para la cuota Hilton, es necesario que el Ministerio de Agricultura haga el anuncio del otorgamiento de los anticipos de permisos de exportación para el nuevo ciclo que inicia el 1 de junio.

Creemos que eso es lo conveniente porque la pandemia que causó el covid-19 afectó a las exportaciones a todos los destinos, entonces consideramos que sería conveniente y lógico que la cartera agropecuaria decida introducir cambios en la normativa dictada por la anterior gestión y publicada en el BO con fecha 06/12/2019 (Resolución 191), cuyo único criterio de asignación es la past-performance y que fue cuestionado por entidades como FIFRA y UNICA, planteo que contó con la adhesión de muchas provincias.

Sin perjuicio de todo lo expuesto, el sector sigue trabajando con responsabilidad, capacitándonos y adecuando los procedimientos para contener el COVID.

En tal sentido desde desde FIFRA se hizo una Conferencia vía zoom con Marcos Sánchez Plata de la Universidad de Texas quien analizo el impacto del coronavirus en la industria cárnica de los EE.UU. y describió las medidas tomadas al tiempo que analizó qué se debería hacer. De eso damos cuenta en una nota que se publica en este newsletter y a la que se adjunta el link para reproducirla.

Finalmente queremos destacar que en materia salarial se acordó (en el marco de la paritaria correspondiente) una recomposición de escalas salariales para mayo, junio y julio que representa una mejora del 17% lo que sumado al 17% aplicado en los meses de enero, febrero y marzo, significan una mejora en los ingresos de los trabajadores del sector del 34% en lo que va del año.

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