Exportarán vacunas argentinas para controlar un brote de fiebre aftosa en Indonesia

Millones de dosis de vacuna contra la fiebre aftosa serán exportadas en los próximos meses desde la Argentina a Indonesia para hacer frente al foco de la enfermedad que se detectó en mayo en ese país del sudeste asiático.

Según autoridades de salud de Indonesia, a comienzos de julio más de 317.000 animales habían sido infectados en 21 provincias, principalmente en las islas más pobladas de Java y Sumatra, y más de 3.400 animales sacrificados.

Para evitar la propagación de la enfermedad, ese país -que hasta mayo se encontraba libre de fiebre aftosa desde 1986, estatus reconocido por la Organización Mundial de Sanidad Animal en 1990- lanzó un programa nacional de vacunación.

Para ello, adquirirá decenas de millones de dosis de vacunas contra la fiebre aftosa en diversos países del mundo, entre ellos la Argentina.

Uno de los laboratorios argentinos seleccionados como proveedores de vacunas contra la fiebre aftosa de Indonesia será CDV, que recibió en los últimos días la visita de la embajadora de ese país en la Argentina, Niniek Kun Naryatie, en la planta que posee en el partido bonaerense de Pilar.

«Estimamos que antes de fin de año vamos a entregar unos siete millones de dosis y después para el 2023 entregaremos más», informó a Télam el gerente general del laboratorio, Juan Roô.

Según Roô, «dentro de los análisis que hicieron en Indonesia a nivel mundial, evaluaron dónde se maneja mejor la situación y la experiencia de nuestro país».

«Han solicitado envíos a una empresa brasilera, que en realidad es una empresa francesa, y creo que hay un proveedor más de China», explicó el directivo.

Al solicitarle precisiones sobre el envío, Roô explicó: «Estamos empezando ya a producir estos primeros lotes para ellos y estamos en pleno proceso de negociación de los órdenes de compra».

Mientras tanto, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) está realizando los controles necesarios para certificar la calidad de la vacuna con destino a Indonesia.

«Desde el laboratorio del Senasa se controla la vacuna antiaftosa para su exportación, según los requisitos que debe cumplir en base a la normativa nacional e internacional», explicaron a Télam desde el organismo.

Desde el Senasa, aclararon que «el laboratorio solicitó al organismo que efectúe estos controles; ese procedimiento esta en curso; cuando haya concluido el laboratorio podrá realizar el envío».

Consultado sobre cuándo se realizaría la exportación, Roô estimó que sería «en el mes de octubre y noviembre, o noviembre y diciembre, depende como vengan las producciones».

«Ya estamos en plena producción y calculamos que entre fines de octubre y noviembre van a estar listas las primeras millones de dosis; después habrá que coordinar con ellos», precisó el ejecutivo, que adelantó que «ya saben que tienen por lo menos 10 años por delante de vacunación con lo cual es una linda oportunidad para exportar».

Hace unos días, en Bali, Indonesia, al participar de la reunión de ministros y ministras de Relaciones Exteriores del G-20, el canciller Santiago Cafiero puso a disposición de ese país la experiencia de la Argentina en la erradicación de la enfermedad.

No sólo a través de la cooperación del Senasa y el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), sino también de las empresas privadas de capitales argentinos dedicadas a la producción de vacunas veterinarias.

«Lo importante de estas vacunas es que exportamos un altísimo valor agregado, biotecnología plena», destacó el gerente general del laboratorio especializado en la elaboración de biológicos para la prevención de enfermedades que afectan a los rodeos bovinos y ovinos.

Además de exportar a unos 25 países y estar en proceso de registro en 40 naciones más, Roô anunció el inicio del proceso para la instalación de su tercera planta en la Argentina, también en Pilar, que demandará una inversión superior a US$ 60 millones de dólares.

«Esto va a permitir producir más de 300 millones de dosis, dar trabajo a 100 personas más y, en obra, casi 400 personas trabajando en los próximos dos años; y va a ser una planta modelo en Latinoamérica y muchos países del mundo», resaltó.

Según el ejecutivo, esta inversión es «una apuesta por el país, a pesar de todo lo que pasa a nivel macroeconómico, no sólo en Argentina, sino en todo el mundo; seguimos invirtiendo acá».

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