El Gobierno anunció una nueva baja en las retenciones: la soja tributará 24%, el menor nivel en casi 19 años
El ministro de Economía, Luis Caputo, anunció este martes una nueva baja de las retenciones a las exportaciones del sector agropecuario. Se trata de una reducción de 2 puntos porcentuales para la soja, que desde ahora tributará 24%; así como para el maíz, el trigo y el girasol. Se trata del menor nivel de alícuotas sobre el campo desde 2006.
El funcionario expuso que la baja de los derechos de exportación será permanente y prometió que seguirá haciendo “todo lo posible” por quitar las retenciones “lo antes posible, en la medida que las condiciones macroeconómicas así lo permitan”.
“Nueva reducción de impuestos a las exportaciones para el campo. Damos hoy un nuevo paso en el camino del alivio fiscal para el sector agropecuario, avanzando en la reducción permanente de los derechos de exportación para las cadenas de granos y subproductos. Eliminar las retenciones ha sido siempre una prioridad para el Presidente», informó Caputo en su cuenta de X.
La anterior reducción de las retenciones al campo se dio a mediados de año. Entre enero y junio rigió un esquema de baja temporal de esos derechos de exportación, que el Gobierno aprovechó para sumar dólares. Vencido ese esquema transitorio y con la soja otra vez con 33% de retención, el presidente Javier Milei resolvió que las reducciones quedaran de manera permanente y lo anunció durante su visita a la Exposición Rural de Palermo.
Tras el anuncio, el campo respaldó la nueva señal enviada desde el Gobierno. Desde Las Bolsas de Cereales y de Comercio destacaron que la medida “va en línea con la necesidad de reducir la carga impositiva que enfrenta el sector”. En un comunicado conjunto, las entidades remarcaron que la rebaja constituye “un paso clave para la competitividad del sector agroindustrial”.
Las instituciones afirmaron que este nuevo avance “reafirma el camino hacia la eliminación definitiva de este impuesto sumamente distorsivo” y subrayaron que la decisión contribuirá a “mejorar la competitividad, promover la inversión y generar condiciones más favorables para el desarrollo de toda la cadena agroindustrial”.


